31/12/07

JUNTA MILITAR DE GOBIERNO

1957-1958. Ambiente político nacional.
Nacida para apaciguar la contienda y repolitizar al país, contrario a la ascensión de
Rojas Pinilla, que tuvo que despolitizar para tratar de controlar a la nación. Eligió un gabinete ministerial bipartidista, cinco liberales y cinco conservadores así como tres militares. Con el compromiso de ser un gobierno de transición, tomó cartas en la resolución del conflicto armada. Su vocación se dedicó a replantear las instituciones en el sector rural –donde existía mayor descontento-[1]. Compuesta la Junta militar por los Generales Gabriel París, Luís Ordóñez y Rafael Navas Pardo, el Mayor General Desgracias Fonseca y el Contralmirante Rubén Piedrahita.

Uno de los condicionantes de su gestión, fue la reducción del presupuesto nacional. Los gastos militares pasaron del 20.5% al 18.4%, mientras los gastos educativos aumentaron del 5.6% al 8.7%. El peso se devaluó con respecto al dólar en un 50% y se decretó un alza promedio del 12.5% a los salarios más bajos.
Como el crédito internacional se hallaba suspendido (bajo el gobierno de
Rojas Pinilla la deuda externa había alcanzado topes alarmantes y en sus dos últimos años se registraron déficits considerables), hubo que salir a refinanciar, a obtener nuevos créditos, para inyectarle recursos a la rehabilitación y operaciones militares[2].
El acuerdo político entre Alberto Lleras y Laureano Gómez planteaba la disolución de la Asamblea Nacional Constituyente, elecciones para Congreso el 24 de Noviembre de 1957 y votación presidencial el 4 de mayo de 1958 y la alternación en el poder entre las dos grandes fuerzas políticas, hasta 16 años. La Junta lo adoptó como programa de restauración de las garantías civiles.
El Laureanismo disentía en la escogencia del Candidato Valencia y pidió aplazar las elecciones parlamentarias (al 16 de marzo de 1958).
El plebiscito nacional confirmando los acuerdos bipartidistas, reformando la constitución para darles validez legal, obtuvo 4.397.098 votos a favor, 206.864 en contra –recordemos que
Rojas Pinilla logró darle la oportunidad de voto a la mujer, con lo que el flujo electoral aumentó ostensiblemente-[3]. El total de participación electoral llegó al 68.5%, calculado sobre la población mayor de 21 años, no sobre esa misma población con cédula por no existir cifras concretas[4].
Con ocasión de las elecciones parlamentarias, la división Conservadora y la reanudación democrática de los comicios, existían temores de alteración del orden público, por lo que el ejército desplegó sus fuerzas en pos de proteger las oficinas de registro electoral. El Total de la votación llegó a 3.693.939 votos, con un 55.6% de participación electoral, calculado sobre la población en edad de votar (o 68.8% de participación electoral calculado sobre la población apta con cédula)
[5]. Los liberales salieron gananciosos con 2.105.171 (58%) de los escrutinios, frente a 1.545.435 (42%) de los conservadores, divididos en Laureanistas (915.886), Ospinistas (340.106) y Leyvistas (287.760 votos). Ante estos hechos, que conformarían la mayoría interna de Los Laureanistas en el Conservatismo, se cayó la postulación de Guillermo León Valencia para la presidencia de la República, recayendo en los hombros de Alberto Lleras Camargo tal responsabilidad. En mayo un intento de golpe de estado, al mando del Teniente Coronel Hernando Forero fue descubierto[6].
Las elecciones presidenciales siguieron demostrando el descenso de los votantes comparado con el plebiscito y las elecciones parlamentarias. 3.108.567 votantes lo hicieron, frente a 3.650.606 que eligieron Congreso de La República. Lleras Camargo obtuvo 2.482.948 votos en tanto el candidato conservador disidente Jorge Leyva logró 614.861 votos (57.9% de participación electoral
[7], a partir de ahora calculado solamente sobre la población cedulada apta para votar).
[1] RAMSEY, Russel. Guerrilleros y soldados, Tercer mundo editores segunda edición, 2000, páginas 263-265
[2] Ibíd.., páginas 266-267
[3] Ibíd.., páginas 268-269
[4] DEPARTAMENTO ADMINISTRATIVO NACIONAL DE ESTADISTICA (DANE), Colombia Política, 1972, página 183
[5] Ibíd.., página 153
[6] RAMSEY, Russel. Guerrilleros y soldados, Tercer mundo editores segunda edición, 2000,páginas 270-274
[7] DEPARTAMENTO ADMINISTRATIVO NACIONAL DE ESTADISTICA (DANE), Colombia Política, 1972, páginas 153 y 155